VIH y salud bucodental: ¿cómo puede ayudar el dentista a detectar esta enfermedad?

Cómo puede ayudar el dentista a detectar el VIH

Hoy en día, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) sigue siendo un problema de primer grado para la salud pública mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, a finales del año 2019, había más de 38 millones de personas diagnosticadas con VIH. Sin embargo, en muchas de ellas la enfermedad se detecta tarde. ¿Sabías que algunos de los síntomas principales del VIH pueden reflejarse en la boca y afectar a la salud bucodental? Por ese motivo, acudir al dentista periódicamente puede ayudar a detectar esta enfermedad de forma precoz.

El VIH infecta a las células del sistema inmunitario, de tal forma que altera o anula su función. En la práctica, supone un debilitamiento de la capacidad del organismo para combatir infecciones u otras enfermedades. Hay muchos síntomas que pueden alertar a las personas que lo padecen. Sin embargo, algunos son tan leves que no levantan sospechas hasta pasado un tiempo. Algunos de estos síntomas son la fiebre, el dolor de cabeza, el dolor muscular y articular, la diarrea, la pérdida de peso, la tos, la inflamación de los ganglios linfáticos y/o los sudores nocturnos. Otros síntomas, además, se muestran en la boca.

 

Síntomas del VIH que afectan a la salud bucodental

Como consecuencia de esta merma de las funciones del sistema inmune, se pueden producir infecciones y generar molestias en la cavidad bucal. Dependiendo de la etapa y el avance de la infección, los signos pueden ser menos graves, como la boca seca, o más significativos, como el desarrollo de una enfermedad periodontal, el cáncer oral, la aparición de candidiasis o la formación de úlceras y llagas.

Así, la calidad de vida del paciente se ve afectada. La candidiasis, fácilmente identificable porque aparecen lesiones blanquecinas en la lengua y el paladar, es una infección que produce dolor. Además, de la misma forma que ocurre con la sequedad bucal o xerostomía, dificulta la deglución, la masticación y, en general, el proceso digestivo.

Por su parte, las enfermedades periodontales, gingivitis y, en su estado más avanzado, periodontitis, afectan a las encías. Estas provocan halitosis, inflamación y sangrado de encías, sensibilidad dental y movilidad de las piezas, pudiendo provocar incluso la pérdida de dientes.

 

Cómo se detectan las patologías bucodentales provocadas por el VIH

Cuando un paciente acude a su clínica dental para una revisión rutinaria o preocupado por alguna molestia, el dentista realiza un examen bucal exhaustivo. Existen muchas pruebas diagnósticas que ayudan a detectar problemas bucales y a buscar la solución idónea para cada caso. Sin duda, esta evaluación puede ser el primer paso para detectar y tratar de forma precoz esta enfermedad.

No obstante, muchas de las patologías que afectan a la salud bucodental se pueden tratar de forma paralela al tratamiento del VIH. El dentista será siempre el encargado de ofrecer las mejores pautas de cuidados e higiene bucodental para mejorar el bienestar del paciente. Por eso, es fundamental confiar en él e informarle de cualquier cambio en la evolución de los tratamientos, molestias que perduran o nuevos síntomas.

Los equipos de las clínicas dentales destacan la prevención como herramienta fundamental para mantener alejada cualquier enfermedad. Gracias a los tratamientos odontológicos, los pacientes con VIH han podido mejorar su calidad y esperanza de vida.