Periodontitis, hipertensión y COVID-19: ¿cuál es su relación?

Periodontitis, hipertensión y COVID-19

¿Sabías que las enfermedades de las encías, la gingivitis y especialmente la periodontitis, están relacionadas con otras patologías sistémicas, como la hipertensión y las afecciones cardiovasculares? Los pacientes periodontales e hipertensos, según las últimas investigaciones, presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves en caso de contraer la COVID-19. El cuidado de las encías, por lo tanto, no solo es importante a nivel estético y oral, sino para mantener una salud general óptima.

Son muchos los estudios que se han realizado en los últimos años sobre estas relaciones. Sin embargo, recientemente, una investigación publicada en la revista Hypertension confirma que las personas con periodontitis son más propensas a sufrir hipertensión arterial, en comparación con aquellas que presentan unas encías sanas. Especialmente, como apuntan los investigadores, cuando existe inflamación y sangrado gingival. De esta manera, la inflamación sistémica que provoca la periodontitis podría contribuir al desarrollo de la tensión arterial elevada.

En este sentido, la hipertensión, en muchos casos, es asintomática, por lo que muchas personas no son conscientes de que, en realidad, presentan un mayor peligro de padecer complicaciones cardiovasculares. Entre ellas, el infarto de miocardio, la angina de pecho o el ictus.

¿Por qué la periodontitis afecta al resto del organismo?

La periodontitis es una patología bucodental que no solo afecta a las encías, sino también a los tejidos que rodean y soportan los dientes. Es decir, que no solo provoca la inflamación, el enrojecimiento y el sangrado de las encías, sino que, en un estado moderado y severo, puede originar la movilidad, la caída de los dientes afectados y la pérdida de densidad ósea.

Esta situación, además, tiene un efecto directo sobre la inflamación del organismo del paciente. De esta manera, la prevención y el tratamiento de estas patologías pueden reducir los marcadores sistémicos de inflamación y, además, la función endotelial. Es decir, del endotelio, la membrana que recubre el interior de los vasos sanguíneos y el corazón. En este sentido, la periodontitis afecta a la rigidez de los vasos sanguíneos y favorece el estrés oxidativo, implicados en el desarrollo de la tensión arterial elevada.

Periodontitis y COVID-19

Las enfermedades periodontales en estado avanzado también son uno de los factores de riesgo de la COVID-19. Así, las personas infectadas con el SARS-CoV-2 presentan unos marcadores inflamatorios más elevados y, además, un mayor riesgo de padecer complicaciones graves de la enfermedad.

Según las últimas investigaciones, los pacientes con COVID-19 y periodontitis presentan un 3’5 más posibilidades de ingresar en una UCI, 4’5 de requerir ventilación mecánica y 9 de morir.

Consejos para unas encías sanas

La prevención, como en cualquier ámbito de la salud, es fundamental para evitar la aparición de las enfermedades periodontales o, en caso de que no lo hayan hecho, tratarlas de forma adecuada cuanto antes. Por ello, la higiene diaria, las limpiezas dentales profesionales y las revisiones odontológicas periódicas son los tres aspectos que debemos tener en cuenta.

En primer lugar, además del cepillado después de cada comida, conviene hacer uso del hilo dental, los cepillos interproximales y/o el irrigador dental para eliminar los restos de alimentos y la acumulación de placa de las zonas interdentales. La placa y el sarro retenidos entre los dientes y en la base de las encías son dos de las causas principales del desarrollo de estas enfermedades. Por ello, en segundo lugar, es primordial realizar, como mínimo, una limpieza dental profesional cada año.

Por otra parte, las revisiones odontológicas periódicas permiten detectar los primeros síntomas de la gingivitis y la periodontitis y, por lo tanto, realizar los tratamientos periodontales adecuados según cada caso. Desde una limpieza, pasando por un curetaje, un raspado y alisado radicular o la cirugía periodontal. En función, por supuesto, del avance de la enfermedad.

Asimismo, seguir unos hábitos saludables ayuda a mantener unas encías rosadas y sanas. Evitar el alcohol y el tabaco y optar por una dieta equilibrada, rica en calcio, fósforo, flúor y vitaminas, sin duda, son aspectos fundamentales para una boca sana en un cuerpo sano.